Noche 8
¡GRACIAS TOTALES!
No encuentro otra frase más adecuada que esa expresión histórica para contar en este diario cuanto les agradezco a mis mejores amigas el apoyo que me dieron durante nuestra charla kilométrica de anoche.
Más de seis horas pasaron desde que llegamos a la casa de July hasta que caímos vencidas por el sueño, y nunca dejamos de charlar.
Para que los papás de mi amiga se quedaran tranquilos apagamos las luces a las 11 de la noche, pero nos quedamos cichicheando en la oscuridad como mínimo dos horas más.
Quizás Yoko, la mamá, haya escuchado algo. Esta mañana mientras nos servía el desayuno, se depachó con una frase de un poema de Garcilaso de la Vega:
"En el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba"
Como sabía que teníamos prueba de literatura, agregó que era "un clásico de ejemplo de aliteración...". No sé por qué, pero me dio la impresión de que la cita del poema
tenía que ver con nosotras.
Más allá de los juegos de palabras y las indirectas de Yoko, las charlas con mis amigas me resultó super clarificadora.
Aqúi una síntesis de la opinión de cada una sobre qué está pasando con "el Osito", como llaman las chicas a Carlos.
July
Como es mi mejor amiga y me quiere un montón, cree que Carlos gusta de mí y quiere decirmelo, pero cuando llega el momento, se pone muy nervioso y evita quedarse a solas conmigo. Su consejo es que trate de enviarle "señales" no muy evidentes de que yo también le gusto a él, así se anima a proponerme que pasemos a la "siguiente fase" de nuestra relación.
Lula
Su teoría es que Carlos, al igual que la mayoria de lo chicos, no está seguro de lo que siente: a veces le parece que gusta de mi y al rato que gusta de otra. El consejo de Lula es que me haga la indiferente, así él toma conciencia de lo que se está perdiendo. ¡Pero yo no soy racional y práctica como ella! Realmente me siento incapaz de actuar de esa manera.
Nina
Super extrema, como es su costumbre, Nina cree que, si gusto de Carlos tengo que hacérselo saber cuanto antes para que la situación se defina y si gusta de mí, que nos pongamos de novios y si no, que cada uno elija su camino. El problema es que a mi me da muuucha verguenza encararlo. ¿Y si me dice que solamente me quiere como amiga? ¡Me muero!
Yo
Carlos me gusta mucho porque es un chico dulce, sincero y re-compañero. Pero la realidad es que, hasta el momento, nos conocemos pococ y como amigos. ¿Me gustaría seguir conociéndolo? ¡Me encantaría! ¿Quiero pasar a la "fase siguiente de la relación", como dice July? Sí, pero me da un pococ de MIEDO...Nunca estuve de novia y no sé cómo es. Por ahí no está tan bueno como me lo imagino...
Aunque no estudiamos casi nada, en la prueba nos fué bastante bien, ya que, crease o no, una de las preguntas era...¿qué tipo de figura empleaba en un verso Garcilaso de la Vega?
"En el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba"
!!YOKO ES UNA GENIA!!
July tiene razón cuando califica así a su mamá (aunque jamás se lo dice a ella, por supuesto).¡Nos dio la respuesta sin que aún supieramos la pregunta!
Algo similar me pasó con mi papá esta tarde, cuando me fué abuscar a la clase de teatro.
El profesor nos acababa de anunciar que iba a haber un cating para actrices de mi edas y yo estaba tratando de convencer a mi papá de que me dejara participar. Le recordé que la última vez no me había dejado y que eso "había destrozado mis sueños"
-No es el fin del mundo ______...-suspiró agotado por mi insistencia.
-Para ti no, para mí sí...-le retruqué con los ojos inundados de esas lagrimas falsas que, despues de tantos años de estudiar teatro, sé fabricar más rápido que nadie, lo confieso.
-Habrá que llamar al reparador de sueños, entonces, porque esta vez, con los exámenes de final del trimestre encima, tampoco te voy a dejar.
-¡Injusticia!- grité, como para dejar en claro mi disconfirmidad. Sin embargo, no estaba muy desepcionada porque, en verdad, ni siquiera había tenido mucho tiempo para ilusionarme, tal y como estaba, con la mente y el corazón completamente ocupados por Carlos.

-¿A quién va ahaber que llamas? -pregunté un poco distraída.
-Al reparador de sueños. ¿No dijiste que acabo de destrozarte los tuyos?
Por muy ofendida que intentaba mostrarte, no pude evitar una sonrisa.
-Ay, pa, sos mucho más romántico y cursi que yo...
-¿Cursi, yo? -me preguntó ahora haciéndose es ofendido mientras cruzaba las manos sobre el percho.
-¿Quién es ese reparador? ¿De qué hablás? Contame...
Entonces mi papá en vez de contarme me cantó
¡una canción re-linda de Silvio Rodriguez, un cubano que a él, que trabaja en una compañía de seguros pero es poeta y cantante de vocación, le fascina escuchar!
Cuando llegamos a casa le pedí el disco -¡debe ser uno de los primeros CD's que salieron, parece una pieza de museo!-, dui a buscar a Lunita y me encerré a escucharlo en mi cuarto, antes de que CyM volvieran con mamá de su clase de danzas, más despabiladas que nunca.
Me tiré en la cama, abracé a mi gata y escuché la canción decenas de veces, sin saber qué buscaba en sus estrofas.
¡Hasta que lo descubrí! ¡Mi papá, con la mamá de July, también me habían dado la respuesta sin que yo le hubiera hecho la pregunta!
Y la respuesta era que con Carlos tenía que arriesgarme. Que era posible que mis sueños se cumplieran y también que sufriera una desepcion. Pero la única manera de saberlo era correr el riesgo. Si salía bien, GENIAL. Y si no, en fin...¡habría que llamar al reparador de sueños! Porque nada es irreparable, ni siquiera los sueños de Amor
"siempre llega el enanito
con sus herramientas
de aflojar los odios
y apretar amores.
Siempre llega el enanito
siempre oreja adentro,
con afán risueño
de enmendar lo roto.
Siempre apartando piedras de aquí,
basura de allá -haciendo labor-
siempre va esta personita feliz
trocando lo sucio en oro"
Silvio Rodríquez, Reparador de sueños.






















